miércoles, 4 de junio de 2008

El debate y la consulta

Después de tomadas las cámaras, movilizaciones de “adelitas” y pronunciamientos de algunos grupos guerrilleros (no se lea EZLN), el Senado de la República cedió a la presión del FAP –en especial a una de sus corrientes- y organizó una serie de debates que tendrán una duración de 71 días, donde se discutirán las múltiples propuestas presentadas por investigadores, gobernadores y expertos en el tema; sin embargo la idea del debate en una democracia donde la toma de decisiones está centrada de una oligarquía (recuérdese a Aristóteles cuando dice que una oligarquía es el gobierno de pocos y malos) no tiene ningún efecto sobre el futuro de la propuesta de ley, ya que los legisladores y gobernantes sólo conocen una razón y es la de su conveniencia, así el debate es sólo un circo de sordos donde razones y sin razones valen lo mismo, aquí un ejemplo.

En un artículo publicado por
El Universal el día 10 de abril de 2008 se dice que la bancada panista de la Cámara de Diputados recibió vía correo electrónico “línea” sobre lo que deben decir, hacer, aceptar y negar acerca de la reforma energética propuesta por Calderón, misma que se acordó desde el CEN del PAN que se apoyaría irrestrictamente. Estás “líneas discursivas” están en estricto apego a la proclama de Georgina Kessel, de las cuales es conveniente mencionar por lo menos dos; se alega en esta invitación a no pensar a los diputados del PAN que digan sin siquiera cuestionárselo, que la Reforma Energética no es ni privatizadora, ni cede la soberanía. Así los militantes, simpatizantes y adherentes a Acción Nacional no tienen fundamentos propios para debatir.

Para continuar con la crítica al circo de sordos (y locos) que sólo profundiza la (crisis) nula representatividad que existe en México de los intereses y soberanía popular, podemos rescatar la división que plantea Bobbio en su libro el futuro de la democracia en cuanto a representación política y representación de intereses se refiere, en este breve apartado el politólogo italiano dice que en una democracia procedimental el representante electo por la minoría mayoritaria debe ser, no obstante quien lo haya apoyado, representante de toda la nación o sociedad
[1], en la teoría así debe ser pues el representante vela por el interés general y de la mayoría, no así en la práctica, mucho menos en un país tan dividido como lo es México.
Cuando un representante de los intereses de la nación persigue exclusivamente los propios y/o la de su grupo de allegados la representación política pasa automáticamente a ser representación de intereses.

Sobre la consulta ciudadana

El debate que se realiza en la Cámara de Senadores vuelve a ser un ejercicio “democrático” de la oligarquía nacional, ya que en su mayoría están invitados a participar personalidades de la clase política, mientras que la sociedad sólo tiene acceso al él por medio de la televisión, sea por el canal del congreso, los noticiaros o los llamados programas de análisis donde participan exclusivamente intelectuales del sistema y seudoperiodistas.

Mientras tanto en su participación en el debate sobre la reforma energética Marcelo Ebrad, Jefe de Gobierno del Distrito Federal propuso que se realicé el 27 de julio una consulta ciudadana en la entidad que él dirige para conocer el sentir de la población capitalina con respecto a la reforma calderonista.
Ante la propuesta del Capitalino no se han hecho esperar las reacciones, los mandatarios locales perredistas no ha fijado postura en relación a la consulta, mientras que 11 gobernadores, siete priístas: Enrique Peña Nieto del Estado de México; Eugenio Hernández Flores de Tamaulipas; Jorge Carlos Hurtado de Campeche; Ivonne Ortega Pacheco de Yucatán; José Natividad González Parás de Nuevo León; Eduardo Bours Castelo de Sonora y Andrés Granier Melo de Tabasco. Y cuatro panistas: Francisco Garrido Patrón de Querétaro; Marco Antonio Adame Castillo de Morelos; José Guadalupe Osuna Millán de Baja California y Juan Manuel Oliva Ramírez Guanajuato, se han manifestado en contra.
A este respecto el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto ha dicho que él se opone a la consulta porque es un tema que está revisando la Cámara de Senadores, además que de que no se debe intentar legislar a través de consultas ciudadanas (sic). Ante esta postura resulta conveniente recordar los planteamientos de
Enrique Dussel sobre la fetichización del poder, esto es lo que sucede cuando un representante de la nación y de la soberanía popular se considera él fuente de poder y de soberanía, olvidando que sólo es un receptor y representante del mandato del pueblo[2].
Sumándose a estas posturas desorbitadas en contra de la consulta popular, ayer el presidente de la Cámara de Senadores Santiago Creel dijo “no vamos a permitir que se eche a perder una reforma tan necesaria”. Mientras que el titular de la Secretaría de Gobernación el siempre recto y legalmente exonerado por tráfico de influencias, se conformó con decir que el referéndum y los métodos de consulta ciudadana no están contemplados por la constitución y por ende fuera de la ley.
Posturas a favor postura en contra lo cierto es que el integrar mecanismos de participación ciudadana siempre será bien recibido en un país carente de democracia, sin embargo ahora la interrogante es quién va a garantizar el respeto a los resultados de dicha consulta. ¿El IFE o el PRD? Para el caso es lo mismo ambos han demostrado que no saben contar votos.

[1] Cosa que de facto es incorrecta pues cómo alguien con el cual no coincido ideológica y políticamente ha poder hablar y postular leyes en mi beneficio cuando los formas de concepción son, sino contrarias, cuando menos sí distintas.
[2] Esta postura sin embargo no deja de ser de la democracia representativa.

viernes, 30 de mayo de 2008

Marzo desafortunado para las FARC

queremos que los amos sean menos amos,
para que los siervos sean menos siervos.
Jorge Eliécer Gaitán

El mes de marzo de 2008 tomó por asalto a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el movimiento guerrillero pro socialista más viejo del mundo, esta organización se formó en el año de 1964 a consecuencia del llamado “Bogotazo”.
La muerte de tres hombres del Estado Mayor Central de las FARC ocurrió en el tercer mes del año.
El 1 de marzo cayó muerto a manos del ejército colombiano Raúl Reyes el vocero de las FARC. El 6 fue asesinado Manuel Jesús Muñoz alías Iván Ríos por uno de sus hombres, que según versiones no confirmadas, buscaba una enorme recompensa que tenía la cabeza de Ríos, lo cierto es que “Rojas” el jefe de seguridad del abatido entregó la mano derecha de aquél al ejército colombiano en señal de la muerte de Iván Ríos. Por último se confirmó hace algunas semanas que el 26 de marzo murió el máximo líder las FARC, Manuel Marulanda, quien falleció de ¿causas naturales? a la edad de 79 años en la selva colombiana, el anuncio fue confirmado por miembros de las FARC un día después de que el gobierno colombiano lo notificara.

La estructura central de las FARC antes del mes de marzo de 2008 estaba compuesta por los siguientes hombres: Manuel Marulanda Vélez, Raúl Reyes, Timoleón Jiménez, Iván Marquez, Jorge Briceño, Alfonso Cano e Iván Ríos.
El mismo día que se dio a conocer la muerte de Marulanda Vélez, se anunció que al frente del Secretariado quedaba Alfonso Cano, quien es un hombre formado políticamente en la ciudad y dirigente desde el año 2000 del movimiento Bolivariano de las FARC, la llegada de Cano al frente del Secretariado hace suponer a algunos críticos que el movimiento armado entrará a una etapa más política que contrainsurgente.
En el plano guerrillero quedó al frente el Mono Jojoy, ambas tareas antes coordinadas por el recién fallecido Tirofijo.

Tirofijo, el guerrillero más viejo del mundo y el inicio de las FARC

Pedro Antonio Marín, mejor conocido como Manuel Marulanda Vélez por las FARC o Tirofijo por el ejército, nació el 13 de mayo de 1928 en la región cafetalera de Génova en Colombia; a la edad de veinte años se unió al movimiento armado encabezado por el Partido Liberal en el año de 1948, ese movimiento fue consecuencia del asesinato del dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán quién se reuniría con Fidel Castro el 9 de abril de ese mismo año pues sería orador y anfitrión del Congreso de Estudiantes Antiimperialistas a realizarse en la Plaza de Toros de Bogotá, los liberales acusaron a Laurinao Gómez líder de los conservadores del asesinato de Eliécer Gaitán quien había sido alcalde de la ciudad, ministro de educación y se presumía sería candidato a la presidencia para la elección de 1950 donde el partido conservador podría el poder a manos del abatido.
Como consecuencia de este asesinato realizado por un joven llamado Juan Roas Sierra se desató una ola de violencia conocida como el “Bogotazo” que fue a la vez el comienzo de una guerra civil que duró cinco años y tuvo como resultado más de trescientos mil muertos.
El “Bogotazo” ocurrido el 9 de abril de 1948 se desató a partir del linchamiento de Roas Sierra, asesino del líder liberal; la gente se le fue encima y lo golpeó hasta la muerte, entre el clamor de los linchadores se escuchaba el grito de “a palacio” y la turba se dirigió al centro de la ciudad destruyendo todo a su paso. El gobierno desplegó a la policía y algunos militares para contener a la multitud que comenzó a armarse con machetes y palos que robaba de los establecimientos, cuenta Germán Sánchez Otero, embajador de Cuba en Venezuela, que “al principio, la policía trató de controlar el desborde popular, pero enseguida varios de sus miembros y algunos militares se unieron a la revuelta, propiciaron la entrega de armas a civiles, mientras otros abrieron fuego despiadado contra los manifestantes.”
[1]

Fidel Castro de 21 años se encontraba muy cerca de la oficina de Gaitán y rápidamente se unió a la revuelta, relata Fidel en una entrevista publicada en el libro El Bogotazo: Memorias del olvido: "Salimos para ir caminando y acercarnos a la oficina de Gaitán, cuando vemos que empiezan a aparecer gentes corriendo desesperadas en todas direcciones. Uno, dos, varios a la vez por acá, por alIá, gritando, ¡Mataron a Gaitán! ¡Mataron a Gaitán! ¡Mataron a Gaitán! Era gente de la calle, gente del pueblo, divulgando velozmente la noticia. ¡Mataron a Gaitán! ¡Mataron a Gaitán! Gente enardecida, gente indignada, gente que reflejaba una situación dramática, trágica, planteando lo que había ocurrido, una noticia que empezó a regarse como pólvora.”[2]

Para poner fin a la guerra civil que tenía impacto principalemente en la área selvática de Colombia donde muchos se refugiaron y se vieron obligados a colonizar zonas vírgenes, los partidos en el poder decidieron pactar la presidencia y poner al frente del gobierno al General Rojas Pinilla, quien ofreció amnistía para que los grupos guerrilleros, fueran conservadores, liberales o comunistas que depusieran las armas, la mayoría de los grupos decidieron aceptar el indulto pero fueron traicionados y asesinados por el nuevo gobierno, no así un pequeño grupo de hombres que junto con Marulanda Vélez se internaron más en la selva y formaron la pequeñísima comunidad autónoma llamada Marquetalia, al ser identificada esta comunidad junto con otra decena de ese mismo tipo, en el principio de la efervescencia de la lucha anticomunista los Estado Unidos ofrece una cantidad importante de dólares para que el gobierno colombiano combata esta guerrilla, se decía que la operación duraría apenas unos cinco días, sin embargo la resistencia del movimiento armado que en aquel entonces se llamaba Movimiento de Autodefensa Agraria fue extraordinaria. A la par de que se invertía más dinero para encontrar y asesinar a los miembros del movimiento de autodefensa se sumaban más adherentes y simpatizantes, todos campesinos que huían de la represión.

Como resultado de la ofensiva gringocolombiana llamada Plan para la Operación de Seguridad Latinoamericana se crea formalmente las FARC el 27 de mayo de 1964.

50 años de monte

Este documental muestra como ellos lo dicen, la historia de Colombia entremezclada y vista desde los ojos de Manuel Marulanda Vélez.













[2] http://www.granma.cubaweb.cu/2008/04/10/nacional/artic01.html

jueves, 22 de mayo de 2008

El nuevo intervencionismo yanqui Y el conflicto andino

En los último meses la región andina de Colombia y Ecuador, sumándose Venezuela han dado mucho de que hablar. El uno de marzo el ejercito colombiano claramente apoyado por inteligencia estadounidense dio muerte a una veintena de guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), entre los abatidos se encontraba el llamado numero dos de las FARC, Raúl Reyes.
De este ataque que violó la soberanía territorial ecuatoriana se ha desprendido la falsa hipótesis de que Hugo Chávez y Rafael Correa están no sólo relacionados con las FARC, sino que son sus patrocinadores, la acusación que mantiene Álvaro Uribe, incondicional de los Estados Unidos, se base en los ordenadores portátiles que se encontraron en el campamento de las FARC en Ecuador, ordenadores que ha ratificado la Policía Internacional (INTERPOL) -que no es difícil suponer quién la controla- que no fueron alterados ni modificados en la información que señalan a Chávez y a Correa como financiadores de las FARC.

El interés de los Estados Unidos por controlar la región ha tenido vaivenes, su máxima manifestación fue en el periodo comprendido de las décadas que van de los sesenta a los ochenta, donde patrocinaron grupos opositores a regímenes electos democráticamente y simpatizantes del socialismo soviético, pero principalmente cubano. Claros ejemplos de esto son el asesinato y derrocamiento de Salvador Allende en Chile y el financiamiento de los opositores al gobierno sandinista en Nicaragua. Hoy Chile se autodenomina socialdemócrata y Nicaragua es nuevamente sandinista, además de que da asilo político a Lucia Moret, la mexicana sobreviviente del ataque militar al campamento de las FARC.

América latina sufrió, a partir del derrocamiento de sus gobiernos por parte de los Estados Unidos, largos periodos de dictaduras militares, la excusa utilizada ha sido siempre la misma, el apoyo a la democracia, más detrás de este antifaz está la intención de poner gobernantes a modo que cumplan los intereses del imperio estadounidense.
El argumento lo siguen utilizando en Medio Oriente para robar el petróleo y en Latinoamérica para arremeter contra los peligros “populistas” de Evo Morales (léase gas) en Bolivia y de Hugo Chávez en Venezuela (léase petróleo), sin decir que estos países han aportando grandemente a la democracia, soberanía e independencia de la región.
Durante la década de los noventa las dictaduras latinoamericanas se sustituyeron por gobiernos “democráticos”, y en las últimas administraciones han llegado al poder gobiernos que se mueven hacia la izquierda como dice Wallerstein, quién esgrime por lo menos tres razones por las cuales se puede decir que los países de Latinoamérica se han movido en este dirección política, el primero y quizá el de mayor importante es la sana distancia que han buscado los gobiernos de la región en relación a las políticas estadounidenses, segundo, la revaloración de las clases populares e indígenas y su acceso al poder y tercero, caso emblemático de Paraguay, el resurgimiento y reencuentro de la teología de la liberación con la política gobernante.

Esta nueva tendencia de los gobiernos de izquierda en América del centro y del sur, tiene diferentes caras y matices, a la vez que agrupa a países tan disímbolos, como Argentina, Venezuela, Brasil, Bolivia, Paraguay, Ecuador entre otros.
Este viraje, que se ha tratado de llamar ola, pero que aun no concreta su unidad, con excepciones como el Banco del Sur, ha hecho que los Estados Unidos pongan nuevamente los ojos en la región, encontrando en Colombia a un gran simpatizante en su tarea, quien busca a toda costa un conflicto armado con Venezuela, apoyado por Bush, cuyo gobierno en este semana violó el espacio aéreo venezolano excusando que su avión en tareas antidrogas perdió el control.
Así lo que se busca demostrar con la vinculación Chávez – FARC es la excusa perfecta, como se hizo en el caso de Irak y se pretende hacer en Irán, de que el presidente de la República Bolivariana de Venezuela es financiador de terrositas, lo que permitirá una pronta incursión de los Estados Unidos en ese país para derrocar a Chávez.
El tiempo apremia pues en noviembre son las elecciones en Estados Unidos y G.W. Bush no quiere abandonar el poder sin ver desestabilizar la región y restarle poder político a Chávez que bien ha logrado expandir su influencia e ideas por diferentes países del sur y centro de América.

Sobre el daño y la intervención de los Estados Unidos en los países latinoamericanos en las décadas de los cincuentas a los ochenta presento este breve y modesto, pero claro documental sobre la injerencia del imperio del norte sobre los países del sur.










miércoles, 14 de mayo de 2008

Póngale adjetivo

Llamaron tanto mi atención las siguientes incoherencias que aquí estamos

El
Universal publicó ayer en su página de Internet una entrevista al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso –en clara simpatía editorial y bajo el título de: “Europa condena populismo”– en ella el entrevistado lanza un par de aseveraciones que, me parece, vale la pena recuperar pues resultan ser claros ejemplos de despliegues ideológicos, al menos de acuerdo a una de las principales formas de comprender este concepto.
Entonces, antes de pasar a señalar y analizar los dichos del “ilustre” entrevistado debemos estabilizar primero cuál es, en sus líneas generales, la forma y el contenido que le damos aquí al concepto de ideología –claro está que de igual forma se tendría que explicitar el contenido específico de conceptos utilizados por el entrevistado tales como legitimidad, populismo, izquierda derecha, etc–. Tomamos por ideología a los conjuntos de ideas que están orientadas a legitimar un poder político dominante, conjuntos de ideas característicos de un grupo o clase social que son falsas en tanto que sirven, sobre todo, para legitimar su poder por medio de una comunicación sistemáticamente deformada, que, además, desconoce su dependencia de la realidad social.
Debemos tener en cuenta que la falsedad de la ideología no radica necesariamente en su contenido. Como señala Slavoj Zizek la ideología, tal y como la definimos, “en cuanto a su contenido positivo, puede ser “cierta”, bastante precisa, puesto que lo que realmente importa no es el contenido afirmado como tal, sino el modo como este contenido se relaciona con la posición subjetiva supuesta por su propio proceso de enunciación. Estamos dentro del espacio ideológico en sentido estricto desde el momento en que este contenido –“verdadero” o “falso” (si es verdadero, mucho mejor para el efecto ideológico)– es funcional respecto de alguna relación de dominación social (“poder”, “explotación”) de un modo no transparente: la lógica misma de la legitimación de la relación de dominación debe permanecer oculta para ser efectiva.”1 Así pues, como señala este autor, el punto de partida de la crítica de la ideología debe ser “el reconocimiento del hecho de que es muy fácil mentir con el ropaje de la verdad.” Tómese como ejemplo lo siguiente. Cuando una potencia como los Estados Unidos interviene en un país del tercer mundo aduciendo que se conocen en éste violaciones de los derechos humanos, puede ser “cierto” que en este país no se respetaron los derechos humanos más elementales y que la intervención occidental puede ser eficaz en mejorar la situación de los derechos humanos, y sin embargo, esa legitimación sigue siendo “ideológica” en la medida en que no menciona los verdaderos motivos de la intervención (intereses económicos, etc.).” Señalado esto, pasemos a citar el par de "ideas" (ideotas) con las que sale el señor Barroso – todas las cursivas que aparecen son nuestras–:
1) En primera instancia en palabras de la afable entrevistadora, para Barroso “el futuro de América Latina es claro: no debe volver al pasado y es necesario que resista las formas de populismo y neonacionalismo agresivo que hoy se escuchan en la región.”
2) Así, según este representante del poder económico-político europeo “la cuestión ideológica no importa, se puede ser de izquierda o de derecha y ser al mismo tiempo demócrata”, lo fundamental es “detener el populismo, pues puede poner en riesgo la libertad de prensa y de expresión, valores sagrados para toda democracia.” En otras palabras, “es legítimo ser de izquierda, derecha y centro”, estar en cualquier parte del clásico espectro político-ideológico, siempre y cuando, “los planteamientos se puedan afirmar en un marco democrático con el pleno respecto (sic) a los derechos humanos y derechos a la oposición y todas las libertades fundamentales”.
Si bien para muchos es evidente el carácter ideológico de estas declaraciones, señalemos de todos modos algunas de las principales contradicciones lógicas de los argumentos esgrimidos en 1) y 2), así como algunas de las formas en las que estos ocultan o contrabandean ideas que contribuyen a la dominación existente. En lo que respecta a 1), en primera, destaca la linealidad y por ende la ingenuidad con la que se toma el tiempo histórico; con un progresismo a ultranza se teme al pasado, aunque a un pasado muy específico, que es tomado como inferior y negativo. Definitivamente no se guarda el mismo sentimiento por el pasado latinoamericano digamos de finales del siglo XIX en el que el liberalismo económico era la norma; ese pasado es el que en el presente sujetos como Barrosso añoran. En segunda, cuando el señor Barroso habla del
populismo da por sentada una negatividad cuasi natural, cuando de hecho entre los investigadores sociales existe un amplio debate acerca de sus características positivas y negativas. También se da por evidente la negatividad del nacionalismo cuando históricamente en materia de política económica ha sido una de la principales guías para los países europeos y para los Estados Unidos, verbigracia en la época del mercantilismo.
En 2) se vuelve a evidenciar lo incómodos que resultan los proyectos políticos del populismo y el neo-nacionalismo en Latinoamérica para la clase social a la que pertenece Barroso. En este segundo grupo de aseveraciones encontramos una de la principales incoherencias: según el entrevistado no importa la ideología que se profese siempre y cuando se sea “demócrata”. Naturalmente, aquí no se entiende la ideología en el sentido en que la hemos definido, sino más bien en un sentido mucho más vago: como un conjunto de ideas y creencias políticas orientadas a la acción. Ni que decir de que tanto el populismo como el nacionalismo pueden ser comprendidos también como fenómenos ideológicos. ¿Pero entonces que es la democracia, es acaso un principio que se encuentra más allá de las ideologías? Hasta donde yo sé la democracia es una producción histórica, una parte de la cultura política moderna –aunque como es sabido hunde sus raíces mucho más allá de la modernidad– y como tal, parte integrante de los fenómenos ideológicos. La democracia es pues una realidad que se constituye en la praxis, una realidad que no tiene una forma y contenido únicos ni acabados como pretende Barroso. Cuál es y cuál debe ser la forma y el contenido de la democracia es una pregunta abierta para los investigadores sociales, aunque el personaje entrevistado quiera hacernos creer que la democracia es una: la que los países europeos y los Estados Unidos han venid promoviendo desde finales de los setenta, la democracia representativa, procedimental, anti participativa y respetuosas del orden económico vigente.
Así pues, para personajes como Barroso no importa si un proyecto político en la Latinoamérica es de izquierda, derecha o centro; se puede soportar siempre y cuando se respete un conjunto de reglas básicas: la propiedad privada, la acumulación de capital, que la región continué siendo periférica, etc. Todo ello claro, expuesto de manera eufemística como “libertades fundamentales”, “derechos humanos” “derechos a la oposición” etc. Si se rompe con ese conjunto de reglas, de acuerdo a su razonamiento, ya no se existe en el espectro político legítimo (¿Qué entenderá por legítimo?). Estamos pues frente a la subjetividad de quien se beneficia del orden de cosas existentes presentándose así misma como el punto de vista “objetivo”, como el punto de vista correcto y natural: el populismo –lo que quiera que sea– es maligno para la humanidad, mientras que la democracia que yo promuevo es la única que puede existir y la única que beneficiará por completo a la humanidad.

miércoles, 7 de mayo de 2008

The story of stuff

Este video anda dando la vuelta en la red.
Muestra a grandes rasgos el proceso de producción de las cosas (mercancías), el consumo de la tierra que se desprende de esto y las consecuencias (psicosociológicas) para los seres humanos.





martes, 29 de abril de 2008

Caos vial en la ciudad, nada nuevo

Después de los calores que azotaron a la ciudad de México el mes pasado, en éste y principalmente en la recién comenzada semana, el cielo que ahora es gris se cae en pequeños pedazos que inundan avenidas, calles y casas; creando entre otras cosas, un caos vial indescriptible.
Las lluvias siempre son esperadas en el campo pues cumplen una función básica, no sólo en la medición del tiempo, sino principalmente en la reproducción de la vida. Sin embargo, en la ciudad y en una tan grande como lo es la hermosa Ciudad de México -nombre por cierto adoptado pues el original es tan feo: Distrito Federal- no son del todo bienvenidas.
Estos ciclos naturales se pierden en la ciudad, los animales que habitan en ella son en su mayoría cautivos de sus insensibles dueños, o repulsivos moradores de las calles que se alimentan de las sobras de la gran urbe.

Regreso a la lluvia, como ciclista urbano que soy desde hace ocho años aproximadamente, los tiempos de lluvia no me son favorables, podría cargar impermeable y equiparme para llegar a mis destinos. Sin embargo, a las encharcadas calles debemos agregar la amabilidad y respeto de los automovilistas que se neurotizan por el tránsito, que he de aceptarlo, es de desquiciar a cualquiera.

Así, el día de ayer mi rutina comenzó normal cual cotidiana, recorrí los tres y medio kilómetros que separan mi hogar del lugar donde trabajo, en el tiempo acostumbrado de 25 minutos, y aunque en las noticias de la mañana habían pronosticado lluvia, preferí arriesgarme y no someterme desde la ocho treinta de la mañana al escándalo y folclore de los peseros. Llegué temprano a la oficina –sí, no saben cuánto me pesa, soy oficinista- y conforme mi jornada laboral de ocho horas transcurría, el cielo se tornaba un tanto más gris, mala suerte, tendría que dejar la bicicleta en el trabajo y someterme a los vapores y olores del transporte que me conduce al metro Chapultepec.
A eso de las cuatro de la tarde el cielo no se contuvo más y comenzó a llover, las gotas deformaban la visión a través del cristal y con la curiosidad normal del animal, mis compañeros y yo nos levantamos a ver la lluvia, a disfrutar de ese placer que es ver llover y no mojarse, pronto comenzaron a oírse las voces de queja sobre el cargado tráfico que tendríamos que soportar para llegar a nuestras casas. Esperanzado en que pasara el diluvio me sumergí el en horizonte extremadamente corto e infinito del monitor de la computadora. Fueron las seis y la lluvia se había calmado, pero no había cesado, me puse el abrigo, no sin antes sacar la mano por la ventana para medir la intensidad de la precipitación, era más de lo que podía soportar con la ropa del trabajo; sumado a esto, las cuencas de las calles eran ya pequeñas lagunas que los autos removían provocando a su paso olas.
Resignado dije adiós a mis compañeros, la ruta que me llevó al metro era húmeda como ya lo dije, y los agradables olores mañaneros de los oficinistas ya no eran más que gestos apretados por el hastío y la desesperación que provoca el hecho de mirar que el semáforo tiene luz verde y nada se mueve. El transporte se llena de un humor pesado que junto con la estaticidad congela el tiempo. Los cláxones no se hacen esperar y se convierten en una sinfonía macabra y atormentadora. Entre atajos, mentadas de madre y largos lapsos sin circular; llegamos en un tiempo aproximado de cuarenta minutos al metro del “cerro del chapulín”.
El vapor y la cálida humedad gracias a la adaptación de la que son capaces los cuerpos, ya no eran perceptibles; sin embargo volvieron cuando nos apeamos del pesero y con paso presuroso entramos en la boca de la calle. En el hormiguero, gente con miles de facciones tan distintas caminaban por los andenes, la ropa por lo general era obscura, los colores vivos, los que realmente son colores “brillaban por su ausencia”. En las dos estaciones que pasé en la línea dos del metro el avance fue lento, pero espaciado y cómodo. Casi diez minutos en la estación Juanacatlan y el sonido de una bocina anunciado que “permitieran el libre cierre de puertas” en Pino Suárez.
El hervidero de gente comenzó en el transborde de Tacubaya, ríos de personas andaban por los pasillos y andenes que conectan una línea con otra. Bajaba por las escaleras eléctricas cuando el compañero que venía justo atrás de mi dijo: “ira no mames, viene hasta su madre y para acabarla de chingar las escaleras ni sirven” y eso era! el número de personas en el lado opuesto a nosotros era incontable, las escaleras mecánicas eran un embudo que hacía crecer la fila que se extendía tras ellas; apareció personal del metro vestido de negro y con la pequeña insignia del transporte colectivo en anaranjado en el lado derecho del saco. Con el caminar de la gente llegué hasta la estación Tacubaya ya en la línea nueve. Apenas pude entrar al pasillo por donde corría el convoy, la gente era tanta que caminar para llegar a los vagones de atrás era difícil, nos abrimos paso con la inercia del movimiento que ya traíamos y nos desperdigamos a lo largo del pasillo. Llegó el tren, la gente se abalanzó hacia las puertas, el convoy se detuvo por un instante y siguió su marcha entre la rechifla de los que esperaban abordarlo. El conjunto dio un paso para atrás cuando el metro se alejaba.
En la dirección contraria, algunas personas abordaron los vagones que sabían retomarían dirección a Pantitlan, la rechifla fue mayor y llego a gritos que entre timidez y disgusto decían, “bájenlos”, un policía paso vagón por vagón hasta que quedaron vacíos, avanzó y llego frente a nosotros, a mi sólo me restaba una estación así que no me importó conseguir lugar, me hice para tras mientras el resto corrió al interior del convoy, otros se quedaron justo donde las puertas, suponiendo que el próximo vagón les dejaría la entrada en la nariz, pedí permiso para subir, las puertas -contrario de lo que todos en silencio pensábamos- se cerraron en el segundo intento. Cuando el metro tomaba velocidad la aglomeración se hizo a nuestros ojos literalmente una masa de colores obscuros con algunos lunares de colores.
La distancia que agradablemente recorro en bicicleta en veinticinco o treinta minutos la hice hoy en hora y cuarto.

jueves, 24 de abril de 2008

México y Bolivia, los enérgicos están en juego

La mal llamada reforma energética de México llegó después de tanto pensar quién sería el emisor de manos del Felipe Calderón en la primera quincena del mes en curso. Como ya he expuesto las reacciones fueron diversas, tanto movimientos armados, como sociedad civil, conducida por el movimiento obradorista han dicho que no dejarán que el petróleo se privatice. Las acciones por parte de los primeros no se han hecho esperar, los grupos guerrilleros que han declarado que lucharan a su forma para que no se privatice el petróleo son: TDR-EP, EPR y ERPI. Mientras tanto el FAP lleva casi quince días con las tribunas de las Cámaras tomadas, pidiendo un debate sobre la reforma. En las calles las “adelitas” y diversos grupos de la resistencia civil pacífica han hecho lo propio.
Ante estas reacciones en especial las encabezadas por el FAP, la derecha nacional ha vuelto a mostrar todo su encono y lo han manifestado a través de su
medio favorito y en la sintonía que prefieren: Televisa, han sacado un mensaje que compara al líder de la resistencia civil pacífica con dictadores que han clausurado el congreso -cabe mencionar que los políticos aludidos en el spot clausuraron los congresos con el afán de romper el contrapeso que significa el poder ejecutivo- este mensaje que se suma a la guerra mediática que ha mantenido la oligarquía mexicana contra AMLO desde mediados del 2006, fue patrocinada por una organización llamada “mejor sociedad, mejor gobierno”, vaya concepción de una mejor sociedad tienen estos sujetos.
Entre tribunas tomadas y manifestaciones en las calles los panistas recorren a la caja idiota para que su propuesta pase, sea como sea o como dice el presidente ilegítimo de México “haiga sido, como haiga sido” además mantienen firme -sin debate alguno- que no es una reforma privatizadora ni viola la constitución, sin embargo el principal de sus aliados el PRI por medio de el Centro de Estudios de Derecho e Investigaciones Parlamentarias (CEDIP) de la Cámara de Diputados ha declarado que la reforma a PEMEX “es anticonstitucional y claramente privatizadora”.
Mientras esto pasa en tierras aztecas, en los andes bolivianos se discute el referendo que han convocado los departamento con la más alta producción gasera para conseguir mayor autonomía, lo que el presidente boliviano Evo Morales ha calificado no de acciones autonómicas sino separatistas, y claro pues detrás de las maniobras calificadas de desestabilizadoras está el interés por el control del gas que producen esas regiones.
Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando son los cuatro departamentos que han convocado al referendo, a realizarse el primero el 4 de mayo en Santa Cruz, ante la crisis boliviana los países que intrigan la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) Venezuela, Cuba, Nicaragua, más el país afecta convocaron a un reunión urgente. Por cierto que esta organización que llegado a acuerdos para el proteccionismo alimentario de las cuatro naciones, además de dar la bienvenida y felicitación al ex obispo Fernando Lugo, perteneciente a la corriente de la teología de la liberación, quien logró sacar al partido colorado de la presidencia después de sesenta años de gobierno.

Ante el respaldo ofrecido por la ALBA al presidente boliviano, el presidente del Senado de la nación andina, Oscar Ortiz ha buscado el apoyo de los presidentes de México y Colombia, que como ya decía resultan los últimos reductos de la (ultra) derecha en América.