jueves, 19 de febrero de 2009

Venezuela, sí, no, quién sabe

El pasado domingo 15 de febrero los venezolanos salieron a las calles a decidir su futuro político, el sí en el referendo convocado por el partido oficialista se impuso por escaso un millón de votos, pero también el abstencionismo hizo su aparición con igual número de ciudadanos.
El referendo aprobado por el pueblo venezolano da la posibilidad de presentarse como candidato indefinido a las elecciones de su país al presidente Hugo Chávez, lo mismo que a todos los representantes de cargos de elección popular.
El punto es central y pone los pelos de punta a muchas de las “democracias avanzadas” del resto del globo, no así a los gobiernos de las región, que no hicieron esperar sus felicitaciones al gobierno de Chávez, pero el espanto mencionado viene del reto que este triunfo representa para la democracia liberal que se ha desarrollado en los últimos siglos en occidente.
En México la no reelección dio motivo a la más significativa e importante revuelta popular de la nación. No reelección, que no es lo mismo que no postulación indefinida a cargos de elección popular, cada elección es una oportunidad para continuar con el proyecto de país o darle otro rumbo.
La mal llamada incipiente democracia mexicana, no tiene siquiera cara para opinar en el tema, pues salió de una dictadura encubierta de 70 años, para sobrevivir dos fraudes electorales (1988 y 2006).
¿Qué significa realmente la postulación indefinida en el marco de la democracia electoral actual dominante?, ¿acaso sólo un cambio de modelo, donde importa más la democracia social que la electoral?, ¿Por qué esto asusta tanto a politólogos, comunicadores, empresarios e intelectuales?

INICIEMOS EL DEBATE

martes, 17 de febrero de 2009

Venezuela: 10 años de horror... para el Capitalismo

El pasado domingo se vivió en Venezuela otra jornada política de enorme importancia para el futuro del proyecto chavista, y como Fidel Castro sugirió, para las fuerzas anticapitalistas de la región latinoamericana y el mundo. Ahora habrá que estar atentos a las respuestas de los Estados Unidos. Hace un par de años cuando ganó el NO a las reformas que poponía el gobierno de Chávez los medios -¿de comunicación?- de México y el mundo no paraban de comentar y "analizar" el hecho. Hoy se presento, al menos en la tele-ficción, apenas como una insoslayable e incómoda noticia.

A continuación copio y pego un breve texto de Atilio Borón aparecido en Rebelión, en el cual se plantean algunas de las implicaciones de la victoria chavista del pasado domingo.


Una muy mala noticia para el imperio
Profundizando la democracia

Página/12


La enmienda constitucional que el pueblo venezolano aprobó ayer puso en evidencia la desesperación de los adversarios, de adentro y de afuera, de la Revolución Bolivariana. Son conscientes de que la consolidación del liderazgo de Chávez y la continuidad de su proyecto afianzarán el fiel de la balanza política regional en el espacio de la izquierda, y eso es una muy mala noticia para el imperio.

Si hay alguien que tiene capacidad para percibir los significados históricos de estas cosas es Fidel. Y en su Reflexión del 13 de febrero escribió que “nuestro futuro es inseparable de lo que ocurra el próximo domingo. El destino de los pueblos de ‘Nuestra América’ dependerá mucho de esa victoria y será un hecho que influirá en el resto del planeta”. Es precisamente por eso que la voz de orden de la derecha imperial es desembarazarse de Chávez lo antes posible. Si se puede por la vía institucional, bien; si no, deberá recurrirse a los métodos tradicionales que la CIA conoce a la perfección. Recordemos que la legislación estadounidense faculta al presidente a ordenar el asesinato de un mandatario extranjero, o la tortura a prisioneros, en caso de que la seguridad nacional del país se vea amenazada por tan temibles sujetos.

Esta es la clave que permite entender la feroz agresividad en contra de la figura de Chávez y la campaña en contra de la enmienda constitucional. Y las innumerables provocaciones que continuamente lo acosan. La última, un par de días atrás, a cargo del eurodiputado por el Partido Popular, Luis Herrero, quien llegó a Caracas en calidad de “observador” del referéndum y al rato se inmiscuyó en la política interna venezolana al aconsejar a los electores que no se amedrentaran ante “un dictador” como Chávez. Herrero cometió una grosería que lo descalifica de su pretendido papel de “observador” y que lo desenmascara por completo: es un provocador profesional que pertenece al partido que agrupa a la derecha más cavernícola de España, a los herederos del franquismo y a los nostálgicos de los buenos tiempos de la Inquisición y la alianza de la cruz y la espada. Su exabrupto fue recibido por toda la “prensa seria” como una prueba más del carácter dictatorial de la Revolución Bolivariana, lo que demuestra por enésima vez su incurable mendacidad y su total falta de escrúpulos morales.

Una prensa que, por ejemplo, jamás dijo una palabra con relación al escandaloso proceso que llevó a la reelección de Alvaro Uribe en Colombia y que la Justicia de ese país demostró que fue posible mediante el soborno a dos diputados de la oposición que, con el paso del tiempo, confesaron su delito. El operador de todo este escándalo fue el ministro de Gobierno de Uribe, quien al conocerse la sentencia del Tribunal Supremo fue velozmente designado embajador en la Santa Sede, que al no ser divorciado lo recibió alborozada en su seno sin hacer pregunta alguna. Y en cuanto a la nueva propuesta de re-reelección de Uribe, los sedicentes defensores de la democracia que se rasgan las vestiduras ante un gobernante como Chávez, que en diez años convocó a quince elecciones generales, nada dicen que aquél logró que la Cámara de Diputados aprobara su proyecto de reelección en una sesión extraordinaria, convocada de extrema urgencia y en cuestión de horas por el oficialismo para las 12 de la noche y ante la casi total ausencia de la desprevenida oposición. Pero eso es democracia; lo de Chávez, que siguió todos los pasos que manda la legalidad vigente, es dictadura.

Los publicistas del Imperio y la plutocracia venezolana machacaron continuamente que la aprobación de la enmienda significaría que Chávez iría a gobernar indefinidamente. Fieles a su tradición, tergiversaron lo que estaba en discusión, procurando de ese modo engañar a la opinión pública. Ocultaron a sabiendas que la enmienda lo único que hace es habilitar la reelección de un presidente, un gobernador o un alcalde. Hay varios gobernadores y alcaldes que se oponen a Chávez y que podrán aprovecharse de esta reforma. De hecho, uno de esos gobernadores participó en el Comando del Sí, lo que ahorra mayores comentarios.

La existencia de una norma semejante rige en los principales países de Europa: es por eso que Helmut Kohl pudo ser canciller de Alemania durante dieciséis años y si no continuó en el poder fue debido a un escándalo financiero que lo desacreditó ante la opinión pública de su país. Felipe González fue presidente del gobierno de España durante catorce años y Margaret Thatcher, primera ministra del Reino Unido por once años.

Si no continuaron en sus cargos fue porque perdieron el consenso popular, no porque hubiera una cláusula de “no reelección” que lo impidiera. Hay varios casos similares en Europa. Francia, sin ir más lejos, autoriza una reelección presidencial para un mandato de siete años cada uno. Todos los últimos presidentes de Francia duraron catorce años en el poder.

En suma: la cláusula aprobada ayer (en Venezuela) es la contrapartida de otra, profundamente democrática también, que le otorga a la ciudadanía la capacidad para desalojar de su cargo a quien mal se desempeñe en el mismo. Esta cláusula revocatoria es un arma formidable que la Constitución Bolivariana puso en manos del pueblo; pero todavía no le ofrecía la necesaria contraparte: la capacidad para reelegir a quien había gobernado bien.

Se podía castigar a un mal gobierno, pero el pueblo era impotente para garantizar la continuación de uno bueno. Esa paradoja constitucional ha sido resuelta y ahora tiene esa capacidad, con lo cual la democracia bolivariana adquiere una densidad y una profundidad casi sin parangón en el concierto mundial. * Politólogo.


sábado, 24 de enero de 2009

Toma de posesión de Obama

Para contribuir al derroche de tinta “que nada dice y mucho menos significa” sobre la toma de posesión del presidente número 44 de los Estado Unidos, propongo recurrir a los cartones políticos de los tres diarios ya acostumbrados –El Universal, La Jornada y El Milenio- para ver si estos articulistas de la imagen nos dan más luz sobre el hecho histórico que llenó las pantallas de televisión de prácticamente el mundo entero el día martes 20 de enero del año.


Entre los elementos a destacar de los cartones se encuentran por ejemplo, en el caso de las imágenes de El universal, los temas de política nacional o de la forma de hacer política/gobernar en México y en Estados Unidos, donde hay muchas diferencias, no solo de sistema como el hecho de que en Estado Unidos se vive una real democracia electoral bipartidista, digo real en el sentido de que sí se respeta el sentir popular, con la excepción de las teorías de fraude electoral que llevaron a George W. Bush a derrotar al ahora “ecologista” Al Gore y mantenerse en el gobierno por cuatro años más (bélicos aun que los anteriores).
Otra diferencia central de la de la forma de gobierno del vecino del norte, se materializa en las constantes renuncias de “servidores públicos” de Estado Unidos al ser acusados de prácticas de corrupción, que en el caso mexicano nunca ha sido de esta forma, claro ejemplo de esto es el cartón de Hernio Flores que acusa abiertamente al gobierno de Calderón de proteger a los gobernadores de Puebla y Oaxaca, critica sus alianzas con la “lideresa” del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Ester Gordillo quien fue premiada con la dirigencia vitalicia del mencionado sindicato por mover su gente a votar por el PAN en los comicios fraudulentos del 2006.
En los cartones de La Jornada juega un papel importante el antecesor de Obama y se resalta sobre todo el carácter belicista del presidente saliente.
El tema de la comparación entre el ex presidente republicano y el actual demócrata se centra en los polos de popularidad que los rodea.
Por su lado los cartones de El Milenio son variados en sus temas, tocan la comparación de la sucesión, dando en el punto el fotomontaje de Jabaz quien dice “Está muy difícil que lo hagas peor que yo” ese es el tema de la ventaja que tiene el demócrata sobre el republicano, la popularidad de aquel fue aumentada por el repudio de este.
Tocan también las entrevistas mantenidas por el “presidente” mexicano y el, en aquel entonces, presidente electo de Estado Unidos, entre otros cosas.

Aquí está pues mi contribución al derroche de tinta “que nada dice y mucho menos significa” sobre el primer presidente afro estadounidense de los Estados Unidos.




































miércoles, 7 de enero de 2009

lunes, 5 de enero de 2009

La pista de hielo, políticas públicas aisladas que no promueven la POLÍTICA en la capital e la ciudad

Desde hace poco más de un mes y por segundo año consecutivo, el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard ha instalado la pista de hielo más grande del mundo en el zócalo capitalino, no es de sorprender este tipo de acciones del otrora jefe de la policía de la ciudad de México, ya que estas maniobras han caracterizado sus dos años de gobierno, ya que para el gobernante capitalino “la recreación tiene que ser una política pública permanente”.


Esta idea comenzó primero con la instalación de 4 cuatro playas en distintos puntos de la ciudad de México y llegado el invierno se transformó en la instalación de la ya mencionada pista, que el año pasado tuvo un costo de 16 millones de pesos, gran parte del cual fue asumido por distintos patrocinadores.
Este año la secretaria de cultura del DF mencionó que con la instalación de esta pista de hielo y otras dos, una en Tlahuac y la otra en el deportivo Los Galeana, se pretende promover el patinaje como deporte nacional, vaya declaraciones disparatadas, ya que si no se ha promovido al país o la ciudad como un jugador de futbol, deporte en el cual se lleva ya muchos años de experiencia, menos se pretenda que en dos años, máximo en 6, ya que dudo que llegue quien llegue a la jefatura de gobierno, del partido que sea, de continuidad a este tipo de políticas; por cierto que de política no tienen nada.


Y aquí el punto medular para hablar de las pistas de hielo, por qué el gobierno local hace este tipo de gasto y no invertir, ya no digamos en educación o salud, sino en otro tipo de deportes, más cercanos a las costumbres y cultura de los habitantes de esta gran ciudad, por qué no promover el ejercicio verdaderamente como forma de vida, que permita una recreación real de la ciudadanía y luchar a la par contra el gran problema de obesidad que sufre la nación. Una respuesta fácil sería aquella que da el jefe de gobierno, argumentado que todos los mexicanos tenemos derecho a conocer, experimentar y disfrutar de este tipo de diversiones, sin embargo detrás de estas acciones, las playas y las pistas y sobre todo detrás de las inversiones que en ellas se hacen, están dos máximas de la política real o práctica como la calificaría Maquiavelo hace ya unos siglos, la ya clásica idea de la res publica romana “pan y circo” y la también clásica de la seudo política nacional, “atole con el dedo”, por qué no invertir en pequeños equipo de ese “fantástico” deporte que levanta pasiones en todo el mundo y en México también, por qué no promover ese o cualquier otro deporte donde participen más de dos jugadores y dos equipos, hacer pequeñas ligas delegaciones del deporte que se les ocurra, aquí creo que la respuesta se pinta menos obvia pero más real, esta es porque cualquier tipo de organización crea política, crear organización ciudadana es crear demandas al gobierno, no sólo en instalaciones sino en diversos temas, se le brinda a la sociedad de una organización, de comunicación con personas de su barrio, se propicia el intercambio de ideas, se organiza pues a la sociedad y como ya lo dije, una vez que la gente está junta comienza a hacer política, a exponer sus problemas, a salirse del huacal, un pueblo organizado no es conveniente para el gobierno, menos en tiempos de crisis económica y de la ya tan prologando crisis de representatividad.

No es que se quiera hacer de México un país de patinadores (sobre hielo), de ciclistas o de nadadores, lo que se busca son distractores de la sociedad, algo que les haga olvidar los tragos amargos de las quincenas que no se pueden estirar más, que les distraiga del insultante aumento del salario mínimo de dos pesos y si de paso la gente se puede ejercitar, que lo haga, que el pueblo no diga que no existe la playa, el sol y el mar para los pobres, que Santa Claus y los Reyes Magos no llegan a todos los hogares.

Mientras estemos aislados, incomunicados entre nosotros, entre la gente de nuestro barrio, que comparte problemáticas y banquetas, el gobierno seguirá gastando el presupuesto público, con o sin ayuda de patrocinadores, en albercas y pistas de hielo y no en lo básico, educación y salud.

sábado, 3 de enero de 2009

Proyecto los centenarios

Como lo he hecho ya en otras ocasiones los invito a que nos sumemos a la tarea histórica que este tiempo nos encomienda, esta es, la lucha por la recuperación de la memoria e historia de los centenarios que conmemoraremos el año siguiente.

Este blog bien puede ser un gran archivo con materiales valiosos para esa recordación y estudio, el internet nos da ambas posibilidades; el de la investigación y la difusión, esta convocatoria no es sólo para los integrantes del blog sino para todo el internauta que nos visite, ya que puede utilizar los espacios que tenemos para la comunicación para sugerir artículos, documentales y todo tipo de materiales y muestras que nos ayuden a tener una celebración de los procesos histórico-sociales que más han marcado la vida de México y sus habitantes.

Para comenzar comparto un artículo de Enrique Calderón publicado hoy en La Jornada ya que me parase que da muy buena luz a la intención de este proyecto y esfuerzo.
Como otros pueblos de la Tierra, el nuestro, tal como lo conocemos hoy, es producto de una historia larga, con páginas gloriosas y otras que no lo son tanto. De entre todas ellas, algunas dan cuenta de dos grandes quiebres distanciados entre sí por cien años, el último de los cuales ocurrió hace un siglo; quiebres que definieron en mucho lo que hoy somos, pero también lo que quisimos ser y que hoy nos parece inalcanzable: un país libre y soberano, gobernado con equidad, justicia y transparencia, con un gran proyecto nacional para el futuro; un país dueño de su destino y orgulloso de su pasado, de su gente, de su cultura y de su desarrollo.